Amado
oasis:
Anoche
soñé contigo, como supongo pasa todas las noches, pero sabes bien que mi torpe
memoria recuerda solo algunos de los muchos sueños en los que apareces para
alegrar mi dormir.
Quieres
que te lo cuente ¿? Estoy segura que de estar conmigo me dirías que sì, no
solamente porque a ti siempre te gusta que te cuente “algo” (aunque sean esas
cosas que considero “puras tonterías” pero que a fin de cuenta son parte de mi
vida) sino porque, diré algo que antes creo no haber dicho, pienso que tú tienes
tanto de curioso como yo.
Bien
cariño, el sueño fue así…
De pronto pude verme
dormida, ahí acostada en mi cama y pude saber a la vez que también era yo misma
quien me observaba…no sé si me explico, pero era como si una parte de mi
hubiese dejado mi cuerpo para emprender un viaje.
En efecto, esa parte de mi
que pudo ser libre viajó a cientos de kilómetros, estoy segura de ello porque
recuerdo como observaba el cielo de cerca, era una noche estrellada y como cada
vez que veo una, te mandaba un mensaje con cada una que veía.
El trayecto fue largo, cambié
de clima y de paisajes mas de una vez, por eso supongo que mi viaje fue a
tierras muy lejanas y te diré que realmente valió la pena!!! Porque por fin
estaba ahí…contigo.
Estabas dormido y debo decir
que lucias bastante tranquilo, pero aun así no pude evitar llorar, lo hice en
silencio para no perturbar tu paz pero es que… te tenía tan cerca!!! Por fin después
de tanto tiempo estabas ahí a solo dos pasos de mi.
Cuando por fin logre
controlar mis emociones camine hacia ti y con todo el cuidado del mundo me senté
en una orilla de tu cama y estiré mi mano para tocarte…te imaginas ese momento
¿? Estaba tocándote!!! Fue tan emocionante, aunque siendo sincera conmigo misma
y contigo, ese momento fue apenas un roce, con delicadeza las yemas de mis
dedos las que recorrieron tu brazo y luego dibujaron el contorno de tu rostro,
se que me odiaras por eso pero tuve la osadía de tocar tu cara.
En ese momento di un brinco
de muerte, como te hubieses reído de haberme visto, porque te moviste y crei
que despertabas. Pero no, solamente te acomodaste para seguir durmiendo
placenteramente.
Entonces sonreí e imaginé la
cara que hubieses puesto si te despiertas y te encuentras con una cobra en tu
cama (jajajajajajajajajajajaja tu sabes mi cielo, chiste local) y continué observándote.
Te he dicho cuánto me gusta observarte ¿? Siempre paso horas viendo tus fotos y
en todos los sueños que recuerdo siempre hay instantes en que me quedo
tranquila solamente viéndote. Eres guapísimo!!!
Continuando con mi sueño
cari, te diré que no quiero sonar egocentrista o pecar de presuntuosa pero una
de las razones que me impidieron despertarte fue que por momentos lograba ver
que en tus labios se dibujaba una sonrisa y entonces por alguna extraña razón que
venía de mi interior, sabía que estabas soñando conmigo.
Soy una payasa, cierto ¿?
Pero es tan hermoso saber que me amas tanto como yo a ti, que me sueñas, que
soy capaz de invadir tus pensamientos y tus sueños tanto como en ese instante
estaba invadiendo tu espacio físico.
Exactamente no se cuánto
tiempo pase observándote mi cielo, lo que si se es que disfruté mucho poder
verte así, tranquilo, con mucha paz en tu semblante. Debió ser mucho tiempo el
que estuve contigo porque el recorrido de mis dedos sobre tu cuerpo fue mas de
una vez y el brinco de susto por pensar que te despertabas también.
No sé qué tan profundo sea
tu sueño, pero en ese momento parecías dormir como piedra y solo la sonrisa que
se asomaba a tus labios y esos movimientos que me ponían alerta me detuvieron
para hacer lo imposible de llevarte conmigo. Lo que sì pude hacer fue ponerme a
tu lado en un lapso de tiempo, acomodarme en tu cama para observarte, para
sentir tu respiración tan cerca de la mía. También puede abrazarte, sabes ¿? Sí,
mi oasis, te abracé por la espalda y te susurré
mil veces cuánto te amo. Te dije que ahí estaba por fin, contigo; que confiaras
en mi y tal pareció que me escuchaste porque en ese momento imaginé ver en tu
cara un gesto de atención y luego otro de afirmación y tranquilidad. Ya no se
si era producto de mi propio sueño o si pasaba realmente en la “realidad” que
mi subconsciente me dejaba vivir.
Seguramente pasaron muchas
horas cariño porque de pronto al voltear a ver hacia arriba descubrí que un
rayo de luz se colaba por algún sitio que no supe identificar. Entonces supe
que era tiempo de marcharme ya que seguramente ibas a despertar de un momento a
otro y entonces caí en cuenta de mi “facha”: pijama rosa, cabello rizado con un
almohadazo aquí y otro allá pero desgreñado al fin y al cabo; no es que quiera
asustarte con esta descripción pero si quiero que te des cuenta del porqué no podía
estar ahí cuando te despertaras.
Volví a recorrer tu cuerpo y
me atreví a mas…te di un beso, uno muy suave y tierno pues contigo dormido no podía
pasarme (entiéndase que no fue por falta de ganas de hacer mas, pero aun así
soy bastante respetuosa) …pero fue hermoso, el beso más hermoso que el mundo
haya conocido jamás.
Y así llego el momento de
irme, no quería, me resistía a hacer semejante cosa pero a la vez algo me decía
que no podía quedarme, que las cosas no se hacen así. Lloré, lloré como
magdalena al saber que te dejaba luego de tenerte tan cerca pero sabía que no
era ese el momento de quedarme.
De pronto desperté llorando,
estaba ahí acostada en mi cama, pero tenía tan presente tu olor, tu piel, tu respiración
y todo de ti. Seguí llorando hasta que volvió para mí el amanecer y al irme
quedando dormida nuevamente comprendí que todo fue un sueño, demasiado “real”
pero sueño al fin.
Bueno
mi oasis, es tiempo de despedirme por ahora, me sentiría feliz de saber que me
estas leyendo, que he logrado sacarte una sonrisa o quizá una emoción diferente
como cada una de las que yo sentí.
Te
amo, te amo, te amo, siempre mas, recuérdalo, mucho más!!!
Siempre
tuya
Tu
princesa C…
(Descífralo,
no creo te resulte muy difícil)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tomarte el tiempo de leer y comentar en La Esencia de una tal PDUCI :))