Aquella noche, vísperas de navidad, comprendió que las cosas "malas"
siempre aparecen por alguna razón y que cuando menos se lo espera o
menos se lo propone,todo se le sirve en charola de plata para que disfrute
las cosas que desde siempre ha merecido.
Comprendió que todo tiene una razón y que nada pasa por casualidad.
Cerró el libro que tenía entre sus manos y agradeció a Jesús por habitar en su corazón.


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Gracias por tomarte el tiempo de leer y comentar en La Esencia de una tal PDUCI :))