El momento de la cena aquella noche fue muy diferente a todos los demás días,mamá,sentada a mi lado derecho, me observaba mientras intentaba mantener el hilo de la conversación;sin embargo,su mirada reflejaba una seria tristeza,sus ojos se cristalizaban por las eminentes lagrimas que deseaban brotar desde su interior pero el mismo amor de madre le impedía quebrarse frente a mi sufrimiento.
Dejamos pasar un rato intentando terminar la cena y la charla,justo en ese momento,mamá me tomó de la mano,me dio un apretón y con el amor de cualquier madre me dijo:
-el último favor que te pido antes de marcharte es que vuelvas a sonreír,que seas feliz como siempre lo has hecho.-
Y selló esas palabras con un abrazo y un fuerte beso


No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tomarte el tiempo de leer y comentar en La Esencia de una tal PDUCI :))